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miércoles, 18 de junio de 2025

Paralajes en la Feria del Libro IV: Promesas y retornos

Decía Erasmo de Rotterdam que cuando tenía dinero se compraba libros; y, si le sobraba algo, entonces lo destinaba a comida. No soy yo quien para contradecir al filósofo neerlandés, y al menos en este aspecto voy camino de ser un discípulo aventajado.

Pero la cuestión no es tanto comprarlos sino sacar tiempo para leerlos. Cuando uno compra un libro compra la promesa de poder dedicarle ese tiempo, un tiempo fuera de este mundo pero dependiente de él. Compra la promesa que el libro encierra ¿entretendrá? ¿me enseñará eso que busco saber? ¿seré el mismo cuando lo acabe?  

La vida es un eterno retorno, y así, en esta primavera calurosa, en este año en el que este desventurado blog ha visto su regreso, yo vuelvo a mi querida Feria del Libro. 

domingo, 3 de julio de 2016

Una tarde de cuento… Paralajes en la Feria del Libro III

Vale… sé que me he pasado tres pueblos. Llevo tanto sin escribir en este blog que por un momento dudé en que volviera a hacerlo. Esta vez ni siquiera os he avisado de mi ausencia. Pero es que no estaba prevista. Como decía John Lennon “la vida es lo que te pasa mientras tienes otros planes”. La vida nunca avisa, pero intentaré volver a escribir regularmente. Estáis advertidos: Paralajes regresa… (ruido de trompetas y trombones).

Cada uno tenemos nuestro paraiso y ¿sabéis una cosa? No hay dos que se parezcan, pues todos somos distintos, y así también deben ser nuestros paraísos: personalizados, tuneados con nuestras pasiones, un lugar donde perdernos en lo que más nos gusta.
En una frase que se suele compartir por las redes sociales y que aparentemente está sacada de una entrevista con Jorge Luís Borges, el escritor argentino decía lo siguiente:


Pues yo lo suscribo enteramente. Concretamente, mucho se parece mi paraíso a una tarde de la primavera tardía paseando por la Feria del Libro de Madrid, caminando sin prisa, solo o en compañía, deseando sorprenderme con autores y libros que no conocía, y mirando de soslayo a todos aquellos que firman al otro lado de la caseta, tal vez soñando con ser algún día uno de ellos, no por la fama ni nada, sino porque habré conseguido dedicarme a una de las cosas que más me gustan: escribir.

Por eso vuelvo cada año, y esta vez no me pillaba lejos de casa. Pero casi ha sido más difícil, y es que el tiempo no es algo que abunde en mi vida en los últimos meses (que se lo digan a este blog).

El tiempo apremia siempre. No le demos más ventaja de la que ya tiene, seguidamente mis elecciones de este año (regalos a amigos/familia aparte):

El difícil arte de llegar a fin de mes después de visitar la Feria del Libro
El que espera Andrés Neuman
Andrés Neuman es un joven escritor argentino al que conozco sobre todo por su poesía, aunque ya es un novelista de cierto nombre, y sobre todo, uno de los grandes valores actuales del artesanal oficio del relato corto. Compartimos además ciudad: ambos hemos vivido en Granada, el aún vive allí, dando clases de literatura en la Facultad de Filosofía y Letras. Asistir a una de esas clases es una de mis asignaturas pendientes de mi época de estudiante de dicha facultad. (Otra hubiera sido la de asistir a una clase con Luis Garcia Montero).

Aquí tenéis la dedicatoria. Sí, ahora me interesan los cuentos. Pero ya os contaré (valga la redundancia).


El elfo y la princesa, Fernando Pessoa
“El Elfo y la princesa es un cuento infantil que no se publicó en vida de Pessoa y hasta ahora no se había publicado en castellano”  Con esta frase intro el libro ya me ganó. Soy admirador del gran poeta lisboeta, el mismo que decía que el poeta era un fingidor. No tenía idea de esta faceta suya de cuentero, y el libro es una preciosidad, con ilustraciones de una gran belleza obra de Teresa Novoa.

Ilustración de Teresa Novoa
Cuentos tradicionales de Japón, de Richard Gordon Smith
Richard Gordon Smith fue un naturalista inglés que recorrió el Lejano Oriente mientras se dedicaba a recopilar y catalogar muestras de animales y plantas para el Museo Británico. En sus diarios recogía impresiones y observaciones de sus viajes. Llegó a Japón en 1897 y se quedó fascinado por la riqueza y el exotismo de su folclore. Con el tiempo se establecería definitivamente en el país oriental y a su muerte el gobierno japonés le concedió la Orden del Sol Naciente por su labor como divulgador de la cultura japonesa.
Narraciones de carácter mitológico, leyendas, cuentos populares, historias de samuráis, de princesas, de árboles y ríos habitados por los dioses sintoístas de la naturaleza pueblan las páginas de este pequeño tesoro. Lo adquirí en honor de mi faceta cuentera (actual) y de mi admiración por la cultura japonesa de siempre.

On the move, Oliver Sacks
Uno de los libros que más habré regalado es El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Es un acierto seguro, en especial a las personas que se interesan por el funcionamiento de la mente y el cerebro. Oliver Sacks nos dejó hace unos meses, en una memorable carta, nos deja intuir cómo debió ser como persona. Un personaje único. Un médico genial, un escritor fabuloso. Un humanista en el sentido más renacentista del término. He comprado su libro autobiográfico (su último libro) en inglés, pues tiene la capacidad de escribir en una prosa depurada y sencilla (y no por ello banal), lo que facilita seguirle. Yo no sé que recomendaros de él si aún no lo conocéis. Os diría que empezarais con el mencionado al principio, y nada más. Seguro que ya le buscáis vosotros solos a partir de ahí.

Y aquí llegó este resumen (tardío) de mi visita por la Feria del Libro de Madrid. Quiero volver pronto con más. Se echa de menos este rinconcito del universo. Un abrazo.

domingo, 7 de junio de 2015

Paralajes en la Feria del Libro (II)

Queridos lectores, en breve volverá este blog que tanto estabais echando de menos (no disimuléis). Entre tanto, os traigo  como aperitivo  un resumen de mi tradicional incursión anual en la feria del libro “y de las cosas y hechos que alli sucedieren”.

“El lector nunca está solo”. Me gustó esta frase de Carlos Yushimito que me encontré hoy por casualidad en este artículo. Es una forma de decir que, contrariamente a lo que muchos piensan, la lectura no es una actividad solitaria, ya que te conecta con un mundo de autores de todas las épocas, sociedades y características dentro de la gran variedad de la experiencia humana. Por no hablar de la capacidad de conocer a otros seres que salen de la imaginación de estos escritores y que, a veces, nos pueden parecer más reales que nuestro vecino del quinto, como le pasaba al pobre Don Quijote. Y es que, como bien dice George R.R. Martin por boca de uno de los personajes de Juego de Tronos: “un lector vive mil vidas antes de morir, aquél que no lee solo vive una”.

lunes, 16 de junio de 2014

Paralajes en la Feria del Libro

Al final he conseguido escaparme y me he dejado caer por la Feria del Libro antes de que la cerraran, algo que intento hacer todos los años (el primero desde que este blog existe).

Y cómo no: es imposible resistirse. He picado. Varias veces. Y eso que me he contenido, pues con tanto libro y caseta era fácil caer en la compra compulsiva, y es que ¡hay tanto que leer! Sobre todo me gustan aquellas casetas pertenecientes a editoriales más especializadas o pequeñas, donde encuentras libros que no son fáciles de ver el resto del año. Suelen ser a las que dedico más tiempo, y siempre me llevo alguna sorpresa. Este año no ha sido una excepción.

Me han llamado la atención de la feria de este año la cantidad de gente que había (¡y comprando!). Y también la cantidad de firmas, unas de prestigio, y otras no tanto, que hacía que prácticamente cada dos casetas te dieras de bruces con un autor. Por cierto, me da verdadera pena cuando veo a uno de ellos de brazos cruzados mientras la gente pasa olímpicamente de su libro. A veces, distraído, te detienes a mirar un libro que te ha llamado la atención, miras al frente y ves al autor del mismo, mirándote con ojos implorantes.  Seguir adelante es bastante duro, casi como decirle a la cara "he visto lo que escribes, a lo que dedicas tus días y tus esfuerzos, y simplemente, no me interesa".  Debe dar una buena dosis de humildad ver como nadie se acerca a comprar tu libro cuando cuatro casetas más adelante una multitud se agolpa para que algún famosillo les firme su presunto "libro" (normalmente escrito por un periodista)

Bueno, os paso a contar brevemente mi "botín":

Al poco de llegar al Retiro, el sábado por la tarde, sonó por megafonía que José Luis Cuerda estaba firmando un libro llamado Amanece que no es poco.  No soy muy de ir cazando firmas, salvo que el libro y el autor me gusten. En este caso se trata de una de mis pelis favoritas del cine español, a la que probablemente acabaré dedicándole un Paralajes, y la verdad es que la posibilidad de tener un libro sobre ella y firmado por el dierector era demasiado jugosa como para dejarla escapar...

El libro de José Luís Cuerda es el guión original de la genial película Amanece que no es poco (1988) que además incluye un prólogo del director manchego, anecdotario y fotos, y algunas piezas inéditas del proyecto. A la derecha la dedicatoria de José Luis con dibujo de "caracol audaz" incluido :)
La siguiente captura era un libro que ya llevaba tiempo buscando sobre mi admirada Wislawa Szymborska: El gran número, Fin y principio y otros poemas es una recopilación de dos de sus poemarios más emblemáticos, que contiene a la vez algunos otros poemas anteriores y posteriores. Además, incluye el discurso que la autora leyó con motivo de la recepción del Premio Nobel de Literatura: El poeta y su mundo y que llamó la atención por su sencillez y brevedad 

Wislawa Szymborska es, probablemente, mi poeta favorita (como ya conté en un artículo anterior). Lo que la hace mágica es el uso del humor y la ironía en poemas que aunque muy coloquiales, son a la vez profundos y existenciales
Finalmente, y aunque no estaba previsto, me llevé la edición en libro de una novelita corta de Fiódor Dostoievsky; Noches blancas, el relato de las cuatro noches de encuentro entre Nastenka y el soñador protagonista quien cree haber encontrado al fin en ella un remedio contra su soledad.  
Os trasncribo el primer párrafo para que os hagáis una idea:
"Era una noche perfecta y maravillosa, una de esas noches, querido lector, que tal vez sólo existan en nuestra juventud. El firmamento estaba tan estrellado, tan luminoso, que, al contemplarlo, uno no podía por menos que exclamar: ¿Es posible que, bajo tan bello dosel, vavan seres llenos de cólera y mezquindad?"
Esta genial novelita de juventud de Dostoievsky (que además tiendo a pensar es bastante autobiográfica) se merecía un espacio propio en mi (dispersa) biblioteca. La primera vez que la leí hace unos cinco años me enamoró y sigue siendo hoy en día una de mis predilectas
Y esto es todo amigos. Compre un par de libros más un poco al tuntún y dejé de comprar otra docena porque ya me estaba pasando cuatro pueblos. No he comprado novelas porque tengo overbooking de novelas que leer. Tampoco me ha dado tiempo a hacer un hallazgo novedoso como en otros años. Pero ha sido una fructífera visita. Ya os contaré.

En esta caseta se encargan de advertirnos que "hoy no firma nadie" lo cual casi que se agradece