Hay películas que dan miedo mientras las ves, y otras que dan miedo después de verlas. En cuanto a las primeras, una triquiñuela, un cambio súbito e inesperado de perspectiva, una subida de volumen y ahí tienes el susto, la jump scare que hará que vuelen las inevitables palomitas. Puede haberte puesto el corazón a mil, pero su efecto es epidérmico: a los cinco minutos ya la habrás olvidado.
En cuanto a las segundas, son lo que yo llamo "películas malrolleras": aquellas con las que igual no pasas tantos sustos cuando las ves, pero que cuando terminan... ay amigo, cuando terminan no te las quitas de la cabeza.
¿No os ha ocurrido de encontraros alguna vez con películas que no terminan de ser todo lo buenas que os habría gustado? Pero sin embargo, como una pepita de oro, estas películas guardan un momento, una escena en sus entrañas que os ha emocionado como pocas.
Esta es mi particular selección de algunas de esas películas, que quedándose quizás a medio camino de la grandeza, tienen, sin embargo escenas muy emotivas. No está cerrada y no descarto seguir añadiendo nuevas películas, ¿cuál añadiríais vosotros?
Ante el inminente estreno de Techo y comida, la película en la que Natalia de Molina interpreta a una madre desahuciada, hoy repasamos cinco películas españolas recientes que hablan de la misma puta crisis, ésa que algunos dicen que ya hemos superado, aunque habría que preguntar a aquellos que no tienen la suerte de ser tan optimistas.
Como digo siempre que hago una selección de este calibre, no están todas las que son: por ejemplo no he incluido ningún documental, a pesar de que algunas de las propuestas más interesantes se hicieron precisamente en este formato; lo que sin duda daría para un post aparte. Tampoco he incluido algunas películas que tocan la crisis de refilón y no como parte central del argumento, ni aquellas que, sin dejar de ser muy buenas, han tenido una distribución escasa y son hoy muy difíciles de ver. Al final del post hago una lista con algunas de estas omisiones, pero seguro que me habré dejado muchas otras en el tintero.
Una observación muy interesante sobre cómo el cine español retrata la crisis la he podido leer en este artículo. Como afirma el autor, frente al cine estadounidense que se centra en las grandes cifras y en los causantes de la debacle (ejemplos son Margin Call o Too Big Too Fail), en España nos encontramos con un cine hecho en un tono mucho más “micro” retratando cómo se vive la crisis a nivel de calle, cómo la padecen sus víctimas, en una visión a la vez costumbrista y que busca la empatía del espectador.
Comienza un nuevo año y me ha parecido que una buena manera de celebrarlo era hablar precisamente de formas de comenzar una historia. Como en un post anterior ya conté los que consideraba como los mejores finales de la historia del cine, hoy os dejo con los 5 mejores comienzos. Espero que nos inspiren para lograr nosotros también un buen inicio de año, que convierta 2015 en un gran relato en el libro de nuestras vidas.
Con ustedes, los 5 mejores comienzos de la historia del cine 3, 2, 1…
ALERTA SPOILERS: No creo que haya ni que decirlo, porque como es lógico, si hablamos de finales hablamos de destripar cinco películas. Además cinco películas realmente buenas, de tal modo que merece la pena que las veas en caso de que no las hayas visto (¿En serio no las has visto? ¿¡A qué estás esperando?!). Mucho de lo mejor de estás películas es, además, el final, sorpresivo en unas, épico en otras, por lo que merece la pena llegar a él sin conocerlo de antemano, porque la experiencia es otra totalmente.
¿Ya? bien, pues vamos a empezar por el número 5:
5. El planeta de los simios (1968)
Primero un plano picado, de una estatua de la que solo se ve una corona, y luego otro plano de Charlton Heston arrodillado en la playa y gritando:
"¡Malditos! ¡lo habéis destruido! ¡Yo os maldigo a todos!,
¡maldigo las guerras! ¡¡Os maldigo!!"
No hace falta más para contar el apocalipsis de la raza humana: ni el día de mañana ni 2012 lo hicieron más creíble que estos dos planos con Charlton Heston, la estatua y el sonido de las olas del mar al fondo.
Ahora que se va a estrenar el amanecer del planeta de los simios, con su croma, sus efectos digitales y su 3D, no viene mal acordarse de que la magia de una peli no está en que tenga miles de efectos, sino un par de buenas ideas acompañadas de un director y unos actores capaces de hacerlas creíbles.
4. El golpe (1973) "Ya se han ido..."
Paul Newman y Robert Redford, dos timadores especializados en engañar a todo el mundo, no podían terminar la película sin engañar también al espectador, en un último acto inolvidable...
Valga esta memorable escena como ejemplo del final sorpresa o, como me gusta a mi llamarlo, el "final trampa" (ejemplos más actuales serían el sexto sentido o los otros, cuyos finales alteran además el sentido mismo de todo lo que habíamos visto hasta ese momento). El golpe es una película con menos conejos escondidos que esas dos, pero que al final juega a sorprendernos... y vaya si lo consigue.
3. Casablanca (1942) "Siempre nos quedará París"
En fin, qué decir de uno de los finales más redondos de la historia del cine (si no el mejor). Lo tiene todo: buenos planos, grandes intérpretes, un diálogo que cualquier mitómano habrá escuchado unas cuantas veces. Y lo cuenta todo: valentía, generosidad, patriotismo, amor y sacrificio. Y el final, con el avión alejándose, siempre nos queda la ilusión, algo que no debemos de perder ni dejar que se vaya con él. Porque todos tenemos un Paris en nuestro corazón.
2. Cadena perpetua (1994) La esperanza se llama Raquel Welch
La esperanza se llama Raquel Welch y viste de cavernícola en un póster que Tim Robbins tiene colgado en su celda, donde cumple condena.
Solo por esta escena merece la pena ver la película, una obra maestra del cine que no hace sino revalorizarse con los años y que el sitio de cine IMDb considera como la mejor película de todo los tiempos
1. La vida de Brian (1979) "Mira siempre el lado bueno de la vida"
Los Monthy Python tocaron el cielo (literalmente) con esta irreverente y divertidísima película sobre la vida de un contemporáneo de Jesús.
Si no la has visto, es posible que no comprendas porque es tan bueno el final. Si la has visto, seguramente no puedas imaginar otro final diferente para esta película.
Y es que seguramente no haya otra película que acabe tan alto como esta, con esos crucificados buscando el lado bueno de la vida y bailando con la cabeza, mientras entran los títulos de crédito. Simplemente genial
¿Y a vosotros qué os parece? ¿Estáis de acuerdo con la clasificación? ¿Incluiríais otros finales en la lista?