domingo, 20 de septiembre de 2015

Envueltos en la bruma: Marina, Carlos Ruíz Zafón

"-A veces, las cosas más reales solo suceden en la imaginación, Óscar – dijo ella –. Sólo recordamos lo que nunca sucedió”.

Marina (Carlos Ruíz Zafón 2012), es una novela ambientada en la Barcelona de 1980, una fecha al mismo tiempo tan próxima y tan remota. Sus protagonistas son Óscar Drai, de 15 años y la enigmática Marina Blau, de la misma edad. Juntos se enfrentarán a un tenebroso misterio que hunde sus raíces en el pasado de la ciudad

Diferentes portadas del libro
Una ciudad, Barcelona, que se puede decir que es un personaje más de la historia, con sus edificios modernistas y sus avenidas góticas y decadentes constituyendo un escenario de lujo para una historia de misterio como esta.

“A finales de la década de los setenta, Barcelona era un espejismo de avenidas y callejones donde uno podía viajar treinta o cuarenta años hacia el pasado con sólo cruzar el umbral de una portería o un café. El tiempo y la memoria, historia y ficción, se fundían en aquella ciudad hechicera como acuarelas en la lluvia. Fue allí, al eco de calles que ya no existen, donde catedrales y edificios fugados de fábulas tramaron el decorado de esta historia”.

Algunos de los lugares emblemáticos en los que transcurren las aventuras de Marina y Óscar. (De arriba a abajo, de izqda a dcha): Colegio Sant Ignasi (internado), Paseo de Bonanova, Cementerio de Sarriá, Plaza de Sarriá, Las Ramblas, El desierto de Sarriá, Hospital de Sant Pau y la Estación de Francia.

Un apunte sobre Carlos Ruíz Zafón.  No había leído nada sobre este autor, pero después de este libro creo que repetiré, pues me ha gustado mucho su manera de escribir, sencilla y elegante, con una exquisita capacidad para describir paisajes y sentimientos con imágenes que se te quedan en la mente tiempo después de haberlas leído, como si más que leerlas las hubieras soñado.

Una de las cosas que más me han gustado es que no hay sólo un misterio, sino varios. La trama principal avanza como un reloj suizo, con una perfecta dosificación de la información, balanceándose con ritmo entre la investigación del misterio y la acción. Pero yo, que queréis que os diga, para mí la mayor intriga ha sido la propia Marina y su entrañable padre German. Son personajes que te resultan cercanos y a la vez extrañamente lejanos. De nuevo, la esencia es más propia de un sueño que de algo real. Había tenido una corazonada con respecto a ellos al principio de la lectura que resultó ser falsa. El final me ha parecido mejor que mis conjeturas y muy emotivo (tranquilos, no os lo voy a contar).

Finalmente está el significado (o significados) de un libro como éste. Y digo significados, porque al igual que Óscar y Marina descubren que la realidad se reviste de diferentes capas o estratos, como un lienzo donde se ha pintado muchas veces, yo también siento que este libro cuenta más cosas de lo que parece a primera vista.

Probablemente, el hecho de que sea la última novela juvenil del autor – quien confiesa además en el prólogo que es una de sus obras más queridas –, tenga mucho que ver con el tono de melancolía que recorre sus páginas. A mí, esta aventura iniciática me recordó a otra gran obra de lo que podríamos llamar “novelas juveniles para todas las edades”: La Isla del Tesoro. Se trata de historias que van creciendo contigo, y vas descubriendo nuevos puntos de identificación según transcurren los años y las lecturas.

"La juventud es una novia caprichosa. No sabemos entenderla ni valorarla hasta que se va con otro para no volver jamás".

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